Te digo “háblame”, estoy atenta, soy toda ojos.
Te escucho cómo mueves las manos. Sé que me miras cuando hablas. Y yo te escucho mirándote, las arrugas que te asoman cuando sonríes, el cruce de piernas, los dedos que danzan el aire. Te oigo los gestos, la cercanía del cuerpo que se aproxima por instinto a otro cuerpo, te oigo acercarte, revolverte en tu sitio,te escucho mirarme cuando hablas.
Te oigo, sólo te oigo, con los ojos tan abiertos que se me olvida parpadear, ardes la vida con tantas ganas que no puedo hacer otra cosa, que escucharte.
Me dices “háblame”, estás atento, eres todo piel. Y yo te hablo con el tacto cálido, rozando tu cuello, dando golpes suaves de brazos y piernas. Te hablo apoyando mi rodilla en tu rodilla,
Sé que me sientes cuando hablo. Y yo te hablo con el índice, con el pulgar, a base de caricias imaginarias. Me sientes, sólo me sientes, con los ojos tan abiertos que se te olvida parpadear, ardo la vida con tantas ganas, que no puedes hacer otra cosa, que sentirme.
Diferentes pero iguales II
-
Hoy he enviado el original Diferentes pero iguales a otra amiga argentina
que anda por DC y al releerlo me he dado cuenta de que no sólo entiendo el
españ...
Hace 10 horas
